algarrobo abuelo

Algarrobo Abuelo

Algarrobo Abuelo

Fuente: VisitarSanLuis

En la localidad de Merlo, específicamente en el paraje Piedra Blanca abajo, crece el Algarrobo Abuelo, el ejemplar de algarrobo blanco más añejo de la provincia de San Luis. Este magnífico Algarrobo Blanco (Prosopis Chilensis) es un sobreviviente del extenso bosque de algarrobos que cubría todo el Valle del Conlara hasta la llegada del Ferrocarril, al comienzo del siglo xx. 

Antiguamente era conocido como “El Algarrobo de los Agüero” por pertenecer a una tradicional familia del lugar, que se radicó a su sombra hace más de 200 años. Después de uno de sus descendientes, el gran poeta Antonio Esteban Agüero, le dedicara su bello y extenso poema “Cantata del Abuelo Algarrobo”, la costumbre popular comenzó a llamarlo con este nombre entrañable y filial. Su último dueño, antes de ser expropiado por el bien público, fue el artista y filósofo, Orlando Agüero Adaro, sobrino del poeta y residente del lugar. Actualmente se encuentra custodiado dentro de un predio administrado por la Asociación Cultural de Piedra Blanca. 

El Algarrobo Abuelo está protegido por la Ley Provincial N° II-0052-2004 (5455 R), como Patrimonio Cultural de la Provincia de San Luis. El árbol se encuentra incorporado como Monumento Natural Provincial en la Ley Provincial IX-0309-2004 (5421); mientras que la especie fue declarada árbol símbolo de la Provincia y protegido por la Ley Provincial N°II-0050-2004 (5652). El Algarrobo Abuelo pertenece a la especie “Prosopis Chilensis”. Su tronco tiene un diámetro de 2.1 metros a los 1.3 metros de altura, y su copa tiene un diámetro de 26 metros. 

Su altura total es de 14 metros. En el año 1957 el Botánico Gerónimo Sosa realizó un estudio de la determinación de la edad del Algarrobo Abuelo, mediante el cortado transversal y conteo de anillos de otro ejemplar del mismo diámetro distante unos 300 metros del mismo, el cual arrojó una edad aproximada de 1200 años. Dicho estudio lo incluye en su libro “Hablemos de árboles”, publicado en el año 1961. Durante su larga existencia, el Algarrobo Abuelo fué testigo fiel de la historia provincial. De hecho el árbol ha nacido antes que nuestra República: convivió con los aborígenes, fue testigo de la conquista y posteriormente de la organización nacional. 

En la zona se han encontrado restos de piezas de cerámica y “torteros” (pieza para hilar lanas) que prueban la presencia de los Comechingones en la zona, en una etapa de desarrollo avanzado en la que cultivaban el maíz, calabazas y tenían corrales con camélidos; poseían telares y fabricaban cerámica. 

El Algarrobo Abuelo fue un hito de referencia en el Siglo XVI en la zona de influencia del Cacique Yungulo, jefe de los Comechingones, según algunos de los testimonios escritos de los descubridores y conquistadores. Luego de los avances de la Corriente Colonizadora del Norte, el lugar pertenece a la familia Agüero, que lleva en la actualidad nueve generaciones de permanencia en el lugar. 

La primera y segunda generación de los Agüero que residieron en el lugar pertenecían al Ejército Español. A partir de la tercera generación es que los Agüeros deciden abrazar la causa de la Emancipación Americana, de la mano de Pío Quinto Agüero. Es en la época de Juan Agüero y Faustina Leyes (Quinta generación) que se registra el paso del General “Chacho Peñaloza” por Piedra Blanca. 

El “Chaco” y la oficialidad se hospedan en el “Algarrobo de los Agüero”, mientras que la tropa de los corrales de una familia vecina del lugar. Entre los Agüero, el miembro más destacado de la familia, y gracias a quien el Algarrobo Abuelo es hoy conocido como un ejemplar histórico, es el gran poeta Antonio Esteban Agüero. 

Con su “Cantata del Abuelo Algarrobo”, el Algarrobo de los Agüero no solo comenzó a ser conocido como el Algarrobo Abuelo, sino que además empezó a obtener notoriedad como sitio histórico y como atractivo turístico para la provincia. Esta notoriedad comenzó a gestarse el 18 de septiembre de 1949, año en que se publicó la Primera Parte de la “Cantata al Abuelo Algarrobo” en el Diario La Prensa. También han colaborado en el enaltecimiento de nuestro Algarrobo Abuelo a nivel nacional e internacional numerosos artistas plásticos, fotógrafos, periodistas y escritores, entre otros, que lo han pintado o fotografiado, han escrito sobre su historia o sobre aquello que el árbol representa en el imaginario de nuestro pueblo. 

Asimismo, el proyecto “Hijos del Algarrobo Abuelo” han colaborado a perpetuar la memoria de este árbol milenario. Surgió en el año 2001 y desarrollado por el Ministerio de Medio Ambiente de la Provincia de San Luis, a través de dicho proyecto ya se han plantado cientos de retoños surgidos de las semillas del algarrobo abuelo en sitios históricos e instituciones de la provincia y del país, como símbolo cultural, ecológico y turístico de la Provincia. 

Pero además de su importancia histórica para la Provincia de San Luis y la Nación, el Algarrobo Abuelo tiene una importancia simbólica tanto a nivel provincial como nacional, en la medida que es un milenario ejemplar de algarrobo blanco, una de las especies arbóreas nativas de mayor importancia económico-forestal de nuestro país, y una de las especies distribución geográfica, en la medida que se encuentra presente en 10 provincias y 4 regiones fitogeográficas, constituyendo uno de los más valiosos recursos naturales de las regiones áridas y semiáridas de la Argentina. (Texto extraído del proyecto de ley Nacional, 21 de Febrero de 2014)

Leyenda del Algarrobo

Hace mucho tiempo había un pueblo aborigen que vivia muy feliz, comían de los frutos de la tierra y estaban sanos porque usaban las plantas como medicinas.

Pero la gran riqueza les hizo olvidar sus deberes cotidianos, dejaron de levantar los altares a sus dioses, permitieron que las herramientas de trabajo se enmohecieran y se olvidaron de sus campos. Se dedicaron solamente a las fiestas y las diversiones.
Tuca, la hija del gran cacique, rezaba para que la desgracia no cayera sobre ellos, pero el dios sol, enojado por la pereza del pueblo, arrojó sobre ellos sus poderosos rayos y quemó la tierra, convirtió sus reservas en granos de polvo y escaseó el agua.
Tuca corrió hasta un altar y dejó alimentos, encendió un fuego para quemar hierbas olorosas y rezó a la Pachamama.
Vencida por el llanto se quedó dormida, tuvo un sueño en el cual la diosa Pachamama se le aparecía y le decía: “levántate Tuca, y junta los frutos del árbol que te cobija, y así tu pueblo se salvará y lo llamará con tu nombre.
Tuca se despertó y miró hacia arriba, un árbol gigantesco le había prestado su sombra y de sus ramas colgaban vainas marrones cuya forma nunca haría pensar que servían de alimento. Tuca juntó las vainas y corrió a llevárselas a su gente.
Así conocieron al algarrobo que los salvó del hambre y la perdición.

Fuente: Web de la municipalidad de Mina Clavero
📸 Algarrobo Abuelo. Villa de Merlo

algarrobo abuelo Merlo